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Teniente Coronel (R) Timothy L.Thomas, Ejército de EE.UU.
“Es preciso aclarar que en primer lugar el estado debe crear armas de gran potencia de tal manera que su superioridad sea inigualable”. –Mayor I. Chernishev, Ejército Ruso
EL SER humano, a manera
de una computadora, contiene un conjunto de órganos que le permiten
transformar la información. Estos comprenden, pero no están
limitados a la actividad electroquímica del cerebro, el corazón
y el sistema nervioso periférico, las señales enviadas desde
la región del sensorio común a otros órganos de nuestro
cuerpo, las ínfimas células capilares en el oído interno
que transforman los sonidos auditivos, la retina sensible a la luz y la
córnea del ojo que transforman la actividad visual.2
Estamos en los umbrales de una era en que se pueden manipular o debilitar
estos órganos. Se tiene evidencia bien documentada de ciertos ejemplos
de ataques que no han sido previstos y que se han lanzado contra estos
órganos del cuerpo humano. Se sabe que las luces estroboscópicas
causan ataques epilépticos. No hace mucho tiempo en Japón,
a unos niños que veían cómicas en la televisión
se les sometió a una ráfaga de luces con intensidad pulsatoria,
circunstancia que ocasionó que algunos niños sufrieran convulsiones
mientras otros sufrieron enfermedades severas. La defensa de los órganos
del ser humano para procesar datos que pertenecen a las fuerzas amigas
o el ataque contra dichos órganos cuando son propiedad del adversario
parece presentar una desventaja para el enfoque que tienen los EE.UU. sobre
la teoría de la guerrade información, una teoría profundamente
orientada hacia los sistemas de procesamiento de datos e ideada para obtener
el dominio de la información en el campo de batalla. Tal parece
ser el concepto obtenido de información publicada en la prensa libre
y que se ha publicado sin censura. Tal desventaja es muy grave ya que los
recursos para alterar los sistemas de procesamiento de datos del ser humano
ya están listos. Un ejemplar reciente de la revista U.S. News
and World Report hizo mención especial de estas "armas mágicas"
(acústicas, microondas y rayos láser) y afirmó que
los científicos están "buscando los espectros electromagnéticos
y sónicos pertenecientes a las longitudes de onda que puedan afectar
el comportamiento humano".3
Un artículo militar recientemente preparado en Rusia presentó
una faceta un tanto diferente del problema, al afirmar que "la humanidad
está al borde de una guerra psicotrónica y el cerebro y el
ser humano son el objeto primordial de esa guerra". El artículo
mencionado nos habla de los esfuerzos rusos e internacionales de controlar
la condición psicofísica del hombre, incluso de las facultades
que le son esenciales al hombre para la toma de decisiones mediante el
uso de generadores de muy alta frecuencia, de "casetes silenciosas" y de
otras tecnologías.
Para incapacitar seres humanos
se empleará un arsenal de armas totalmente nuevo que se compone
esencialmente de dispositivos manufacturados para enviar mensajes sublímales
o para alterar las facultades del ser humano tanto para procesar datos
como para conducir operaciones psicológicas. El objeto de estas
armas es el controlar o alterar la psique, o atacar los diversos sistemas
sensorios o de procesamiento de datos. En ambos casos, la meta consiste
en confundir o destruir las señales que normalmente mantienen al
organismo equilibrado.
Este artículo hace
un estudio minucioso de las armas accionadas por energía, las armas
psicotrónicas y otros adelantos ideados para alterar la habilidad
del cuerpo humano con el fin de transformar los impulsos generados por
los estímulos. Un resultado de esta evaluación es la manera
en que comúnmente usamos el término "guerra de información,"
término que resulta inadecuado cuando es el soldado y no su equipo
el que se convierte en blanco.
La Teoría de la Guerra de Información y el Elemento de Procesamiento de Datos del Ser Humano
En los EE.UU., la creencia
común es que la guerra de información se concentra principalmente
en los recursos de los sistemas de equipo informático, es decir,
las computadoras, los satélites y el equipo militar que procesan
una diversidad de datos. De acuerdo con la Directiva S-3600.1, con fecha
de 9 de diciembre de 1996, expedida por el Departamento de Defensa, la
guerra de información se define como "una operación de información
efectuada durante tiempo de crisis o conflicto para obtener o promover
objetivos específicos y triunfar sobre uno o más adversarios
específicos". Una operación de información está
definida en dicha directiva como "acciones tomadas para alterar la información
del adversario y los sistemas de información mientras se defiende
nuestros sistemas de información". Estos "sistemas de información"
son el meollo de la tarea de modernización de las Fuerzas Armadas
de los EE.UU. como también de otros países y comprenden a
los sistemas de equipo informático, programas, medios de comunicación
y personal altamente adiestrado. Recientemente, el Ejército de los
EE.UU. condujo un combate hipotético que puso a prueba estos sistemas
bajo condiciones simuladas de combate.
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El Manual de Campaña
101-5-1 del Ejército de los EE.UU., Términos Operacionales
y Gráficos (puesto en circulación el 30 de septiembre
de 1997) define la guerra de información como "acciones tomadas
para lograr superioridad de información al infligir la información,
los métodos que se fundamentan en el proceso de la información
y los sistemas de información de las fuerzas contrarias a la vez
que se defiende nuestra propia información, procedimientos y sistemas
de procesamiento de la misma". El mismo manual define las operaciones de
información como una "operación militar continua dentro del
ambiente de información militar que capacita, mejora y protege a
la habilidad de las fuerzas amigas para acopiar, transformar y actuar con
base en la información y obtener una ventaja en toda la gama de
las operaciones militares. [Las operaciones de información comprenden]
la interacción con el Ambiente de Información Global…asimismo,
se saca ventaja o se despoja al enemigo de sus recursos para tomar decisiones
o se le priva de su información".4
Este enfoque mediante "sistemas"
con miras al estudio de la guerra de información hace hincapié
en el uso de la información, a la que suele llamarse información
para penetrar las defensas físicas de un adversario que proteja
sus datos (información) con el fin de obtener ventaja ya sea estratégica
o relativa a sus operaciones. Con tal enfoque, nos hemos acostumbrado a
pasar por alto el papel que desempeña el ser humano en calidad de
instrumento procesador de datos o de información, afanados como
estamos en alcanzar el predominio, salvo en aquellos casos en que el ser
humano de razonamiento lógico se trastorne como resultado de la
información errónea o el engaño. Como consecuencia,
hemos descuidado la protección del ser humano, pero a la inversa,
hemos protegido a los sistemas del equipo informático. Ni siquiera
se nos ha dado una receta sobre cómo debemos prodigar tal protección.
Sin embargo, al ser humano se le puede engañar, manipular o darle
información errónea; asimismo, se le puede paralizar o destruir
lo mismo que a cualquier otro sistema para procesar datos. La información
que reciba el ser humano de fuentes externas, tales como las ondas electromagnéticas,
de espiral o de energía acústica, o que crea mediante sus
propios estímulos, ya sean eléctricos o químicos,
pueden manipularse o modificarse de igual manera que se pueden modificar
los datos (información) producto de cualquier sistema de equipo
informático.
El único elemento
de la guerra de información que guarda relación con el ser
humano y que utilizan los EE.UU. consiste en las operaciones psicológicas.
Por ejemplo, en la Joint Publication 3-13.1 (Publicación
Conjunta 3-13.1), las operaciones psicológicas están listadas
como uno de los elementos de la guerra de mando y control. La publicación
afirma que "el objetivo fundamental de [la guerra de información]
consiste en someter la información al debido procesamiento o transformación
"ya sea por seres humanos o medios automáticos". La guerra de mando
y control (C2W) consiste en "emplear la guerra de información en
las operaciones militares…El C2W se ejerce mediante el uso integrado de
las operaciones psicológicas, el engaño, la seguridad en
las operaciones, la guerra electrónica y la destrucción física".5
Una fuente define a la información
como "una señal que no es accidental que se emplea como entrada
a una computadora o a un sistema de comunicaciones".6
El ser humano se asemeja a un sistema de comunicación muy complicado
que continuamente recibe señales incitantes que se producen accidentalmente
en algunas ocasiones y en otras no. Estas señales ocurren en lo
externo y en lo interno del ser humano. Si el objetivo máximo de
la guerra de información es la información que se somete
a una transformación o procesamiento, "ya sea por seres humanos
o por medios automáticos", luego entonces la definición en
la publicación conjunta implica que el procesamiento de datos de
parte de los seres humanos de señales internas y externas puede
considerarse claramente un aspecto de la guerra de información.
Los investigadores extranjeros han señalado la afinidad entre humanos
como procesadores de datos y la manera en que se conduce la guerra de información.
Mientras algunos estudian sólo el aspecto pertinente a las operaciones
psicológicas, otros van más allá del mismo. Como muestra
de lo anterior, un artículo reciente proveniente de Rusia describió
la guerra cuya meta consiste en evitar que el enemigo se posesione de nuestra
información como ideada para usar los canales de la red de comunicación
con el fin de organizar las operaciones psicológicas al igual que
dar el aviso político oportuno sobre las amenazas que arrostran
los intereses estadounidenses".7
El autor, al hacer tal afirmación se fundamentó en un hecho
"que todos los medios de comunicación en masa se utilizan para conducir
operaciones psicológicas…[y] hoy en día, esto debe abarcar
a la red de comunicaciones (Internet)". El autor confirmó que el
Pentágono quería usar la Internet para "dar mayor vigor a
los efectos psicológicos" durante las operaciones especiales conducidas
fuera de las fronteras estadounidenses con el fin de granjearse la simpatía
de aquéllos que se encargarán de cumplir muchas de las tareas
que anteriormente se confiaban a las unidades especiales de las Fuerzas
Armadas estadounidenses.
Sin embargo, otros van más
allá de tal afinidad y toman en cuenta otros aspectos de la habilidad
del ser humano para procesar datos. Uno de los investigadores principales
de la información proveniente de diversas fuentes acerca de la reciprocidad
de la guerra de información con el sistema de transformación
o procesamiento de datos del ser humano es el Dr. Victor Solntsev del Instituto
Técnico Baumann en Moscú. Solntsev es un joven investigador
quien ahora mismo está dedicado a hacer todo lo que está
a su alcance para convencer al mundo de los posibles peligros que acechan
al operador que continuamente mantiene las computadoras en funcionamiento.
Con el apoyo de una red de institutos y academias, Solntsev ha producido
algunos conceptos interesantes 8
e insiste en que al ser humano debe avistársele como a un sistema
al descubierto y descartar el anticuado concepto de que es un organismo
o sistema cerrado. Como sistema al descubierto, el hombre se comunica con
su ambiente por conducto del volumen de información y medios de
comunicación. Según opina Solntsev, un ambiente físico,
ya sea electromagnético, gravitacional, acústico o con otros
fenómenos, puede causar un cambio en la condición psíquica-fisiológica
de un organismo. El cambio de este tipo podría afectar directamente
el estado mental y el estado consciente de un computista. Claro está,
tal acción no equivaldrá a una guerra electrónica
o guerra de información en el sentido acostumbrado; más bien
será una situación totalmente ajena a lo tradicional y a
lo que no se acostumbra en los EE.UU. Por ejemplo, pudiera abarcar una
computadora modificada a tal punto que se convertirá en un arma
y su emisión de energía se usará para emitir sonidos
acústicos que debiliten al operador. Asimismo incorporará,
según está indicado a continuación, armas ultramodernas
que atentarán contra el sistema al descubierto del ser humano".
Solntsev también
hizo un estudio concienzudo del problema del "ruido ocasionado por la información",
lo que da lugar a que se construya una defensa bien sólida entre
una persona y la realidad externa. Este ruido se manifestará en
la forma de señales, mensajes, imágenes u otros artículos
de información. El objetivo principal de esta emisión de
ruido sería el de afectar el estado consciente de una persona o
grupo de personas. El objetivo de tal emisión es el de alterar el
comportamiento; otro objetivo consistirá en tratar de trastornar
la habilidad mental de un individuo a tal grado que no pueda reaccionar
ante ningún estímulo. Solntsev concluye que todos los niveles
de la psique de una persona (subconsciente, consciente y consciente en
sumo grado) tienen la probabilidad de que se les trastorne.
De acuerdo con Solntsev,
el virus de computadora que puede afectar la psique de una persona es el
Virus Ruso 666. Este virus se hace patente en cada 25 exposiciones de una
exhibición visual, cuando produce una combinación de colores
que supuestamente pone a los computistas en un trance. La percepción
subconsciente del nuevo patrón eventualmente ocasiona arritmia cardíaca.
Otros computistas rusos, no sólo Solnsev, hablan abiertamente acerca
de este "efecto de la 25ª exposición" y la facilidad de esta
emisión para manipular hábilmente las percepciones del usuario
de computadoras. El propósito de esta técnica consiste en
introducir una idea en el subconsciente del usuario. Esto nos trae a la
memoria la controversia que surgió a raíz de la propaganda
dirigida al subconsciente que tuvo furor en los EE.UU. a finales de la
década de los cincuenta.
Puntos de vista en los EE.UU. respecto a las "Armas Maravilla": Cómo se altera la habilidad del ser humano para transformar la información.
¿Cuáles son los métodos tecnológicos que tienen la capacidad para alterar la habilidad del ser humano y procesar o transformar los datos y que han sido objeto de estudio minucioso por parte de los EE.UU.? El ejemplar de la revista U.S. News and World Report, fechado 7 de julio de 1997, describió diversas armas pertinentes a este tipo de ofensiva y que están ideadas, entre otras cosas, para hacer vibrar las entrañas del ser humano, aturdirlo o causarle mareos, causarle sueño, ocasionarle oleadas de calor o derribarlo con una onda de choque.9 Las tecnologías mencionadas comprenden el ofuscamiento con rayos láser, lo que puede obligar a la persona a cerrar las pupilas; las frecuencias acústicas o sónicas que causan vibraciones o mareos en el vello celular del interior del oído, el vértigo y la náusea o las ondas de choque que tienen la potencialidad de derribar seres humanos o aeronaves y tales ondas pueden combinarse con rociadores de gas de pimienta o substancias químicas.10
Con ciertas modificaciones,
el empleo de estas armas tecnológicas puede tener usos diversos.
Las armas acústicas, por ejemplo, pueden adaptarse para usar como
rifles acústicos o campos acústicos y una vez que estén
listos, protejan instalaciones, ayuden a rescatar rehenes, controlen disturbios
o despejen los caminos para el paso de convoyes. Estas ondas que emiten
estas armas pueden penetrar edificios, presentan un sinnúmero de
oportunidades a los oficiales militares y a los responsables de hacer cumplir
la ley. Las armas de emisiones de microondas pueden hacer un horno del
cuerpo humano al estimular el sistema nervioso periférico, inducir
ataques semejantes a las convulsiones epilépticas, o causar paros
cardíacos. La radiación de baja frecuencia afecta la actividad
eléctrica del cerebro y puede acarrear síntomas típicos,
tales como influenza o náuseas. Otros planes para el rendimiento
de estas armas comprenden el inducir o evitar el sueño, o afectar
la señal que emite la porción de la corteza motora del cerebro,
o paralizar los movimientos voluntarios de los músculos. A estas
armas suele llamárseles armas que emiten ondas pulsantes, y al parecer,
el gobierno ruso ha comprado más de 100,000 ejemplares de la versión
de dichas armas llamada Viuda Negra.11
No obstante, una persona
muy entendida en esta ciencia, el Subjefe Auxiliar del Secretario de Defensa
para Asuntos de Política y Misiones, el general de brigada Larry
Dodgen, cuestiona este concepto sobre las "armas maravilla". Dodgen envió
una carta al director sobre las "numerosas inexactitudes" en el artículo
de la revista mencionada antes porque "no representa con fidelidad los
puntos de vista del Departamento de Defensa"12
Tal parece que Dodgen se quejó principalmente del hecho que la revista
tergiversó el empleo de estas armas tecnológicas y el valor
que tienen para las fuerzas armadas. También subrayó la intención
de los EE.UU. de trabajar conforme a lo establecido en tratados internacionales
que traten sobre el uso de estas armas, al igual que los planes para desistir
en usarlas, o a lo menos volver a diseñar cualquier arma para la
que no se conocen las respectivas contramedidas. No obstante, el lector
queda con la sensación que la investigación en este aspecto
es intensa. Sin embargo, Dodgen no menciona que a lo mejor otros países
u otros individuos que trabajan fuera de las fronteras nacionales no están
unidos por las mismas restricciones. Es difícil imaginar a alguien
que tenga mayor interés que los terroristas de ponerle las manos
a estas armas. El "psicoterrorismo" bien pudiera ser la próxima
palabra mágica.
Los puntos de vista de los rusos acerca de la "Guerra Psicotrónica"
El término "psicoterrorismo" fue acuñado por el escritor ruso N. Anisimov del Centro Antisicotrónico en Moscú. De acuerdo con este escritor, las armas psicotrónicas son las que se activan para "remover del cerebro de un individuo una parte de la información almacenada en el cerebro del ser humano. Esta información se envía a una computadora que la reforma al punto que se adapte a las demandas de los que necesitan controlar al hombre, y una vez modificada, esta información se vuelve a introducir en el cerebro del ser humano". Estas armas se usan contra el cerebro para inducir alucinaciones, enfermedades, mutaciones en las células humanas y en fin, hacer que el ser humano actúe como autómata o peor aún, que muera. El arsenal comprende los generadores de muy alta frecuencia, los rayos X, ultrasonido, y ondas de radio. El artículo escrito por el mayor del Ejército ruso, I. Chernishev, y publicado en la revista militar Orienteer en febrero de 1997, confirmó que las armas "para afectar la psique" están en plena producción en todo el globo terráqueo. Las armas particulares que mencionó Chernishev (no todas tienen prototipo) son las siguientes:
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El último artículo es de interés especial. De acuerdo con una transmisión de la televisión rusa, las fuerzas de cohetes estratégicos han comenzado el adiestramiento contra la ESP con el fin de asegurar que ninguna fuerza foránea pueda apropiarse de las atribuciones propias del mando y del control de nuestras fuerzas. Es decir, hacen todo esfuerzo para levantar una muralla defensiva que sirva para proteger las cabezas de los computistas.
Conclusiones
A finales de julio de 1997, los responsables de preparar planes para la Demostración de la Factibilidad de las Operaciones Conjuntas de Joint Warrior 97 (JWID) "se concentraron en la tecnología que da mayor realce a la elaboración anticipada de planes de colaboración en una fuerza de tarea multinacional semejante a la que trabajó en Bosnia y en la Operación Desert Storm. La red JWID 97, a la que se le llamó también Red de Coalición de Area Amplia (CWAN), es la primera red militar que permite a las naciones aliadas participar como socios en todo sentido".15 La demostración en efecto fue una feria comercial para que compañías privadas mostraran sus productos; los ministros de defensa tenían que decidir dónde y cómo gastar su dinero de forma más inteligente, en muchos casos sin incurrir en el costo de los prototipos. He aquí un buen ejemplo de cómo hacer mejores negocios con menos fondos. Las tecnologías que se mostraron en la feria comprendieron:16
Fotos: Departamento de Defensa y Pepe Díaz en Ejército
http://www-cgsc.army.mil/MILREV/index.htm
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